Hermanas pobres de Santa Clara

Las hermanas no se apropien nada para sí, ni casa, ni lugar, ni cosa alguna. Y, cual peregrinas y extranjeras en este mundo, sirviendo al señor en pobreza y humildad, manden por limosna confiadamente. Y no tienen por qué avergonzarse, pues el señor se hizo pobre por nosotros en este mundo.